Con su cuerpo encorvado preparado para dar guerra a quien se presente, se encuentra el elástico y musculoso felino, acostumbrado a luchar por sobrevivir entre los peligros de la selva, cazando, protegiéndose y luchando cada día de su vida, no quiere ser cogido con la guardia baja, pues eso le costaría la vida y un poco mas, sabe que la subsistencia en un terreno tan cruel, que no solo depende de la fuerza, sino de la capacidad de poder intuir el peligro mortal, huir a tiempo si se puede o de lo contrario atacar, pero no a medias, sino atacar con todas las fuerzas, porque de conservar la vida se trata,  el contrincante no intenta hacer otra cosa, allí la filosofía no se anda a medias, es triunfar y vivir o ser derrotado y morir, en esta competencia no hay mas, la vida como premio, la muerte como castigo, pero este felino acostumbrado a mil batallas, esta templado, curtido, capacitado para todo, corre por la espesura como por sobre los árboles, para el no hay terrenos difíciles, es un 4x4 de la selva, a la hora del sigilo es un verdadero fantasma, son muchas las horas perdidas como cachorro, para aprender que un solo error puede significar la perdida de la presa y el riesgo a la supervivencia, sus garras afiladas por la necesidad y por lo difícil de conseguir lo necesario, las han convertido en armas letales capaces de desgarrar los cueros mas duros, para obtener el beneficio de la vida, que en tiempos como estos no es poco desear, sus ojos no son solo ojos, se han convertido en dos rajas en medio de su pelaje de colores de camuflaje, y no solo miran, escudriñan, observan, estudian, perciben, pues en la selva no se vive mirando, los que miran ya han sido almuerzo de otros, para todo esta preparado este gigante  musculoso, solo que están acabando con su selva, son animales de acero a los que no puede dañar, lo que no cortan, lo queman, achicando su espacio natural, contra ellos no puede luchar, agudiza su instinto, pero nada le parece salvar de las nuevas trampas que a su alrededor emplazando están, nada de lo cotidiano se presenta hoy, pues hasta sus acérrimos enemigos son hoy sus compañeros de supervivencia, hoy ya no se miran con recelo por la victoria, solo se observan anonadados de que el instinto natural no les sirva para desenvolverse en esta batalla, contra armas desconocidas y envueltos en una terrible inferioridad, olfateando el aire perciben que por una situación extraña, se acerca su hora final, no se resisten a luchar, pero no tienen armas para ganar, están rodeados, atemorizados, casi caídos, casi cazados... lo único... que la madre tierra les conceda una nueva oportunidad...... Ánimo amigos, nos han rodeado y nos están cazando, pero nuestra voluntad e inteligencia no se ha rendido aún, hemos salido de otras, de esta saldremos también.....hay que ver como esta la selva... digo la calle.

El caminante