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La Coctelera

Categoría: Mi dia a dia

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¿Se puede vivir sin fe?

Fe es esperar algo fervientemente teniendo convicción de que eso va a suceder aunque no lo podamos demostrar con anterioridad. Y efectivamente es lo que vivimos a cada momento de nuestra vida, no solo cuando pensamos en Dios, ni cuando estamos dentro de los muros de una iglesia, esta es la fe callejera, la fe real, sin la cual no podríamos vivir, ni andar, pues ella será necesaria para todo en la vida cotidiana, y aunque os parezca increíble, y aunque no llevéis sotana ni una aureola sobre vuestras cabezas, sois hombres y mujeres de fe, y a pesar que esto a algunos os de corte porque no queréis consideraros religiosos, yo os digo que no luchéis mas, lo sois, sois hombres y mujeres de fe, pues sin fe es imposible existir.

Necesitamos de ella para cruzar la calle, pues debemos tener fe que el semáforo funcionará correctamente, la necesitamos para comer en un comedor de la calle, tenemos que creer que la comida es sana y provechosa, debemos fiarnos de que el tren nos llevará hasta el destino, sin pensar que algo pasará, debemos confiar que los hijos que salen rumbo al colegio, llegarán, nos montamos en un ascensor creyendo ciegamente en que no se desprenderá, subimos a un avión creyendo que se elevará, pagamos las reservas para un viaje creyendo que al llegar, un hotel nos esperará, vamos al altar en la boda creyendo que aunque tarde, la novia llegará, nos fiamos de un amigo abriéndole el corazón esperando comprensión y sinceridad.

Absolutamente nada podemos hacer si no somos un hombre y una mujer de fe, pues si no la tienes, no podrías vivir, tenemos convicción de que lo que esperamos, sucederá, y nada mas que eso, estamos convencidos, pero algunos pueden decir ¿y si no sucede lo esperado? Es cierto…. Esa es una posibilidad, y que siempre cuando aparece, es para producir desilusión y llanto, dolor y decepción, es una situación a la que todos resistimos, porque lo peor que le puede pasar a nuestra vida es que nuestra fe se vea burlada o defraudada y es por eso que lloramos, lamentamos y renegamos, no aceptamos que se nos arrebate de esa manera la confianza y es tan necesaria e indispensable para nosotros la fe, que aunque estemos sobre los trozos de la decepción, estamos dispuestos a subirnos al próximo avión y demostrar que los verdaderos accidentes en nuestras vidas, no son estos hechos aislados, sino que lo son la desconfianza y la incredulidad, por lo tanto basta de creernos agnósticos en la vida, porque a cada paso que damos, estamos reafirmando que la humanidad no podría existir si no tuviera fe, esa fe que nos permite creer a pesar de la adversidad…. Aunque hay quienes después de sufrir el desencanto, se abandonan a si mismos, suicidándose en su interior al negarse a creer en todo lo que les rodea, yo se lo que les digo, quise no creer mas en la amistad, no creer mas en la gente, pensar que ya nada valía la pena y por ese accidente en mi creer, quise creer que todo se terminó, pero no es así, desde aquel triste momento no he hecho otra cosa que buscar un camino que me lleve a encontrar la fe perdida, aquella que le dio tantos buenos momentos a mi vida.

El Caminante

1

Grandes Campeones...

¿Que cosas en la vida son las que marcan la diferencia total?

Nunca lo hacen las circunstancias efímeras que nos rodean, son aquellas cosas que se han gestado en el ámbito celular, las que nos permiten ver mas allá que los demás.

Son aquellas ansias de correr riesgos para poder conquistar, aquella inquietud que no nos deja normalmente pensar, esa fuerza interior que nos hace saber que si quiero puedo, la seguridad absoluta que hay un llamado interior a ganar.

Es el terrible calor que sale de las venas al saber que debes hacer, la sangre encolerizada por poner las cosas en su justo lugar, esa porción divina que busca un curso por donde transitar, es esa manera de mirar, que determina cuanto podemos cambiar.

Es la profundidad del pensar, que busca rastros en la oscuridad, es el rostro tenso que abre caminos en medio de la imposibilidad, es el corazón asustado que no sabe otra cosa que avanzar, esa saliva amarga que se convierte en miel dulce al hablar.

Es el convertir tormentas interiores en paz para todos los demás, lagrimas que brotan haciendo el sufrimiento ajeno como propio, esas terribles ganas de mostrar que la vida es mi honestidad, que mi honestidad es mi verdad, aunque cruel, pero mi verdad.

Es aquello que me alista en luchas ajenas, por ser mí lucha sin fin, esos pasos extras que estamos dispuestos a dar, pero normales jamás, ese no querer ser un promedio pues sentimos el llamado del mas allá, no conformarnos en nuestra satisfacción, sino luchar por el que no esta.

Es ese trauma de tener el corazón mucho más grande que el pecho, porque siempre nos aprieta, nos ahoga y no nos deja respirar, esas ganas de pelear una nueva batalla para que podamos avanzar, aunque el precio a desafío tan grande, sea la muerte voraz.

La verdad es que no se que hace la diferencia entre dos personas, pero quiero pensar que es la grandeza innata que muchos tienen, es esa que eleva a las águilas reales a volar soberanas, no se proponen serlo, simplemente son grandes, son CAMPEONES.

Grandes campeones son los que el mundo tiene hoy, nacieron más allá de las estrellas porque tienen más que un corazón, son la esperanza de la raza, son la mano fuerte que quiere ayudar, Quiero ser uno de ellos, ¡vamos juntos a ofrecerle ayuda a esta triste humanidad! Campeones.. Grandes… ¡si, ellos son los Grandes Campeones!

El Caminante

2

La mitad de mi vida...

La vida puede dividirse en dos mitades, la del la fuerza y la de la debilidad, la de la ignorancia y la de la sabiduría, y es como que todo ha sido colocado mal en este armario, o desparejo o que siempre nos falta la herramienta precisa, pues cuando tenemos la fuerza, no tenemos la sabiduría y ello nos lleva a cometer errores de inexpertos y torpes, y es en esta mitad de la vida en donde mas errores cometemos por lo general, queremos y podemos, pero no sabemos y erramos, en la otra mitad sabemos pero no podemos, porque cuando mas clara tenemos las cosas en la vida es cuando nos falta todo lo que nos sobraba en la otra mitad. Al final de la primera mitad son muchos los que deciden poner las cosas en su lugar, esas cosas que nos han hecho caminar incómodos por años, que nos han hecho doler y hasta nos han sacado sangre, pero por las razones antes mencionadas han sido soportadas y llevadas de los pelos y son muchas las cosas que hemos vestido de felicidad, felicidad con los hijos, felicidad en el matrimonio, felicidad en el trabajo, felicidad con los amigos, pero en muchos casos no ha sido mas que una fachada de éxito, para no declararte un fracaso en tiempos del poder, porque eso es lo que hacemos en la primera mitad, huir, si huir de aquellos estereotipos que nos fusilan en el paredón de la vida, y el mencionado en este caso, es el del éxito, pues parece que esta vida no tiene lugar para el fracaso, no puedes andar por ahí diciendo que has fracasado, pues seria lo mismo que decir que eres un ignorante o no se que y por esa causa todos nos convertimos en marionetas del éxito que esperan que tengamos, y esta situación nos hace vivir las mayores hipocresías de la vida, personas hartas de soportar sus parejas, creyentes hartos de soportar su fe, empleados hartos de soportar a su jefe, ciudadanos hartos de soportar el sistema y no es extraño que el final de esa mitad inicial llega cargado de hartazgos y de desilusiones. Y entonces llega el tiempo de la reflexión y de los cambios, solo que no será tan fácil, pues ahora contaremos con la reflexión, la sabiduría y la experiencia, pero no será como hacer el amor a los 20, la experiencia cubrirá mermas, aprovechará atajos, tocará donde se debe, dirá lo que conviene y el resultado se parecerá, pero esta segunda mitad ya no contará con la gloria, la popularidad, la inoportunidad y el descaro de la anterior, pero es allí en esta ultima mitad donde nos posicionamos, no donde nos indica la moda, sino donde queremos en lo profundo de nuestro corazón, no donde es necesario sino donde soy útil, en esta mitad puede que estemos mas solos, pero estaremos conformes, puede que estemos mas tristes por los que no tenemos, pero no estaremos amargados por lo que tenemos, nuestra mirada ira mas allá de lo que se ve, porque en todo buscaremos lo provechoso, lo digno, lo real, porque ya hemos perdido la primera mitad en intentos y no haremos lo mismo en esta segunda, quien pudiera!!! Tomar aquellas cosas añoradas del pasado, para poderlas vivir con intensidad en el presente, cuantas mujeres!!! Se quedarían hoy con el hijo del ayer, pero no volverían a cometer aquella tontería en alas de aquel supuesto amor, cuantas cosas serían diferentes en esta mitad!!! Cuantas!!! Pero no nos queda mas que seguir, porque todo el que camina mirando demasiado hacia atrás, puede correr el riego de volver a tropezar.

El Caminante

18

Mi viaje parece no terminar..

La vida es como un tren que va de estación en estación y cada uno de nosotros espera que llegue nuestra hora de bajar, pues el tren no es cómodo como la vida no lo es, a nadie se le ocurre quedarse a vivir en el, pues un tren es solo un instrumento, una experiencia pasajera, un medio para alcanzar un fin, no hay en el atractivos permanentes, solo se lo considera útil para alcanzar la meta, que nadie sabe cuando llegará, pero es tan seductora la idea de llegar a ella, que estamos dispuestos a vivir cualquier circunstancia en el viaje, todo vale como precio para llegar allí, algunos hasta piensan que si tuvieran que morir en el intento, lo harían, pues vale la pena el sacrificio, en Pro de intentar llegar a la parada tan ansiada, pero es curioso, pues nadie sabe a donde va, ni cual es la característica real del lugar en donde se tiene que bajar, es como una especie de lotería, que en el momento menos esperado nos toca, mencionan nuestro nombre y se supone que nos debemos bajar sin mas, es tan raro, pues pareciera que esas ansias incontenibles de llegar a ese lugar, nos hacen amoldarnos y luchar en el recorrido del viaje, miramos por las ventanillas observando todo tipo de panorama, miramos los paisajes y ciudades que pasan a diario, vemos llover y solear, campos buenos y terribles desiertos, pero solo eso hacemos, mirar, y en cada instante nos preguntamos si será esta la tierra, la ciudad, la montaña en la que nos tocará bajar. Cada vez que el tren se para tratamos de ver los rostros de los nombrados y queremos encontrar en esos rostros una expresión, ya sea de felicidad o de decepción, al encontrarse de frente a la puerta y el paisaje que detrás de ella les espera, y lo extraño es que no hay manifestaciones de ese tipo, mas bien hay una especie de sensación de sorpresa de haber sido llamados a bajar, y de querer enfrentar aquello que tanto esperaron con mucho valor y que no supieron que sería, aunque no se parezca en nada a lo que ellos habían soñado en tan extensa travesía, y una y otra vez me pongo en el lugar de ellos y trato de ensayar cual será mi actitud en tan importante hora, solo que quedo perdido en mi confusión interior, pues ni siquiera yo se en que lugar me tocará descender, y día tras día la maquina sin descansar nos lleva por una ruta sin final, y es por eso que esta tarde al mirar por los cristales, veo como están mojados por la lluvia y veo la vida de los demás pasar frente a mi, van y vienen, cada uno en su preocupación, cada uno con su vida, que es mucho para pensar y me pregunto seriamente en lo mas profundo del corazón ¿ha donde va tu vida caminante? ¿Cual será tu lugar? ¿A dónde te tendrás que bajar? ¿Estas preparado ya?

El caminante

6

Quien dijo que no necesitamos a nadie?

Si no tenemos a nadie a nuestro alrededor, nosotros no somos nadie, pues es la presencia de los demás la que da sentido a nuestra vida, ni siquiera Dios existe si no hubiera alguien para reconocerle como tal, de que vale tener cosas en la vida si no tenemos a quien mostrárselas, no hay logros, ni medallas, ni coronas, no hay cetros ni tronos que tengan sentido, sin alguien en frente de ellos para someterse, para alabar, para admirarse. De nada vale la autoridad del uniformado si no hay nadie para obedecer, de que vale la preparación del maestro si nadie quiere aprender, jamás tendrá éxito el mas maravilloso de los poemas si no hay quien lo lea, no existe el amor tan grande y tan maravilloso que no ame a nadie, no sirve para nada lo templado que sea el sol en las mañanas de invierno, sino hay nadie para recibir sus rayos, a nadie beneficia la lluvia sino hubiera yerba y flores que se beneficien de ella, de que sirven las iglesias si no hay feligreses, de que sirve la fe si no hay en quien creer, para que son útiles las manos si no tenemos a quien tocar, pegar, acariciar, quizás por esa causa vamos al espacio en busca de alguien que este allí para darle sentido a nuestra existencia aquí. No hay anillo tan bello que luzca en el dedo de alguien, no se ha escrito ni ejecutado la música tan bella, sino para que alguien la pueda disfrutar, no existen las limosnas sin el necesitado, de que pueden hablar las noticias que nadie escuchara, no hay comida tan exquisita que nadie probará, no hay charla amena en la mesa de un bar si solo estoy, de que vale el calor de hogar si jamás nadie entrará, de que valen las fotografías que a nadie mostraré, es por esa causa que las vidas pierden sentido, cuando nos olvidamos la importancia que tienen para nosotros aquellos que nos rodean, y cuanto mal les hacemos y cuanto nos esforzamos para alejarlos, sin darnos cuenta que ellos se llevan consigo el sentido de nuestra existencia, hoy he puesto remedio a mucho males en mi, te he invitado, te he esperado y juntos hemos compartido de nosotros, quizás un simple café de por medio, pero también palabras, miradas, atención, comprensión y confesión, tanto que la vida se goza a reventar, gracias por tu tiempo hijo mío, que me has hecho disfrutar.

El Caminante

5

Anoche no pude dormir...

Parecía que tanta información recolectada en mi mente durante toda la semana, estaba congestionada entre mis neuronas, y me bloqueo de tal manera que no había manera de conciliar el sueño. Me imagino que cuando han sucedido cosas de tal magnitud, como las que se dieron esta semana pasada, lo menos que puede suceder, es quedarte tildado.

A muchos de mis amigos y conocidos ni siquiera les ha afectado, porque no están al tanto de las noticias, viven sumergidos en su minúsculo día a día, y eso para muchos, ya es mucha cosa, pero yo soy de aquellos a los que les gusta estar informado de toda la actualidad y verdaderamente me he sentido sobrepasado, es que no hay muchas oportunidades en la vida, de ser espectador de acontecimientos, que suceden por primera vez a nivel mundial, de hechos que nunca han sucedido, ni se esperaba que sucedan en toda la historia de la humanidad.

Claro, todo eso ha perturbado la vida de este sencillo trabajador, que lo único que esperaba lograr en este año, era continuar trabajando, pagar sus deudas, ir al cine con mi pareja, porque nos gusta mucho, comer en algún restaurante de vez en cuando, ayudar a los que pueda ayudar, porque en mi humilde ambición laboral, podía permitirme ayudar a otras personas que en ocasiones específicas, tenían alguna necesidad, y es que yo soy así, no puedo dejar de pensar en las personas que me rodean, debe ser porque Dios nos ha creado de esa manera a los seres humanos, con dos ojos, uno para mirar nuestras necesidades y otro para mirar la necesidad de los otros.

Pero todo ese esquema tranquilo se ha ido derrumbando poco a poco en los últimos tres meses, como ya les contare en próximos capítulos de mi día a día.

Y ahí estaba yo, en mi cama sin poder dormir, y pensando.. ¿Que pasara ahora? ¿Cual es la salida? ¿Que va a suceder en el mundo? Y dale que dale, vuelta y vuelta en la cama, ¡ya se! Me dije: “tienes que hacer el amor” “eso es un tema que satisface, relaja y te duermes como un corderito” busque a mi pareja entre las sabanas para ver si había onda, la acaricié (yo se donde debo hacerlo para que se “despierte”) pero.. Nada, yo y mi alma, despiertos en una cama kilométrica, y tratando de encontrarle una vuelta al insomnio. Y me dije: “voy a escuchar la radio” eran las tres y media de la madrugada y puse una emisora en la oscuridad de la habitación, después de un minuto de música, dice el locutor: “Vamos a hablar entre otras cosas de conspiración a nivel mundial y de extraterrestres” ………………………………….. Gran silencio… me puse el auricular y seguí la locución con sumo interés, eso si, mas despierto que nunca, y comentaron sobre la idea de que todo lo que esta sucediendo a nivel mundial, puede ser un caso de conspiración global y que todos éramos víctimas de ellos, ¡Con razón me he quedado sin trabajo, me dije! Son ellos .. (y quede preguntándome por un largo rato que iba a hacer para salir de esta situación, pues no es sencillo luchar contra esos gigantes) mi sueño había desaparecido completamente, ni señas de un bostezo.

Hasta que en solo unos minutos comienzan a hablar del caso que anuncian en Internet para el próximo 14 de octubre, ¿lo han escuchado? Se trata de una nave extraterrestre que se va a posar sobre el cielo del hemisferio sur por tres días completos para que toda la humanidad la vea!!!! Pero con fines pacíficos, y con intenciones de ayudarnos a solucionar los problemas en los que ciertos grupos de humanos nos están metiendo a todos. PUAJ…. Y esto? Ya eran las 5 de la mañana y yo despierto y con los ojos como un búho, mire al techo e intente decir una oración. “Dios, si estas ahí? Pues sea como sea, vas a tener que tirarnos un cable, porque la cosa esta chunga.”

Me levante a las 5,30 porque había que ir a ver la carrera, y encima Alonso gano.

El Caminante